08 octubre 2006

Y en mi recuerdo...

En palabras que se hacen verso yacen los retazos de ese Dios en que me negué a creer. Me reconozco perdido, flotando entre letras en un mar de ausencias del que intento escapar. Intento pero no avanzo.

Mis dudas me mantienen a flote.

No hay un Dios que me cargue en sus espaldas, un Dios que me enseñe a nadar, u otro que construya ni un barquito de papel.

No. Mi Dios no es ese. Mi Dios no es así.

Entonces me pregunto ¿Creo en Dios? Mi mente se debate entre el vacío estéril de la ausencia pagana y el cálido abrazo de un Dios que es bienvenida, que es vida y que es amor.

Sí. En eso creo, yo creo en el amor. El amor que puede más que un B-52, o que un acorazado, o que el uranio enriquecido, o que una bomba de napalm; o que un insulto, una lágrima, un desprecio o un prejuicio. El amor que es victoria y de vez en cuando derrota, que es sorpresa y que es razón.

De todas formas, ya no importa. Aunque su grito aún resuena, estridente, en mi cabeza, hace rato que esa mente traicionó mi confianza y me decido a ignorarla. Sin embargo persiste. Susurra en mi oído interrogantes absurdas... ¿Quién es?... ¿Dónde está?...

No. No la escucho... Pero por dentro bacilo ¿Y si tiene razón?... Y las mismas preguntas de siempre... No. Otra vez no. Creo en ese Dios que es esperanza, mi Dios es vida, mi Dios es paz, es fuerza y coraje, es luz y es empatía.

¿Y dónde está?

En cada uno de mis atardeceres, en la risa tímida de aquel niño que es y que ya no, en la fina sinfonía de la noche en primavera, en la caricia que se hace eterna, en el brillo de la lágrima que se enjuga con un beso. ¡Ay! Un beso... para eso sí pondría esta otra mejilla... solamente por un beso.

¿Será que allí se encuentra Él? ¿Será que allí está mi Dios? ¿Y en mi mente? ¿Por qué no ahí?

En mi mente no hay lugar para redes de pesca, para cruces de madera, para sandalias gastadas, para el vino del Caná.

Una leve intuición se refugia en los escombros de mi alma, pequeñita, como fugaz suspiro que se pierde en la tormenta. Pero ahí está ella; y se enciende, y se apaga, y se vuelve a encender, como una luciérnaga... como yo.

Me ilumina. Y ya no importa nada más. En ese rincón alejado del mundo y sus constantes convulsiones, alejado de mi mente y sus secuaces taciturnos; mi intuición se hace certeza por un ratito nada más–, y me enseña que el mundo no es obra de la suerte y que las palabras vuelan impulsadas por el soplo de una boca que no es mía, que el camino es uno sólo: el que habrá que construir.

Por un momento me comprendo entero, de pies a cabeza. Me siento eterno y vuelo y canto y sueño ¡Y ESO ALCANZA! Me hago uno con la nada y me convierto en todo... y así aterrizo, con mi certeza hecha intuición.

Mi mente sonríe. Yo replico, “lo encontré”. “¿Dónde?”, me contesta, “Yo no lo veo”. Y no hay caso. Me trago mi retórica y mis explicaciones austeras. Y así me quedo, con mis brazos cansados de remar contra mis dudas y mi mente enterquecida, esperando una razón; con un beso en cada una de mis dos mejillas y una intuición en el alma... con una cruz en la espalda y en mi recuerdo...

En mi recuerdo, mi Dios.


Federico Comesaña

8 Comentarios:

El 09 octubre, 2006 11:15, Blogger tormenta del mar dijo...

Fefo: Me emocioné hasta casi fundirme con esa sensación de Dios!
Olvidandome por un momento ( Lo que duró la lectura de tus letras)que estamos separados y me sentí unida a todo y a todos...eso es Dios! Hay un poquito de su esencia en cada ser vivo. Creo que entendes claramente dónde está El! Pero como bien relatas, la razón no tiene nada que ver, Dios se siente con el corazón no con la cabeza!
Y, aunque no lo puedas creer, también puede hacer barcos de papel o lo que necesites!

Gracias por contarme entre tus amigos!

Besos de Hada!

 
El 10 octubre, 2006 00:55, Blogger Péto dijo...

Los aplausos se quedarian chicos acá

Un abrazo hermano gigante.



pd:
elpetodelagente@hotmail.com

 
El 10 octubre, 2006 13:21, Blogger Jeza dijo...

Lo más bello que te lei hasta ahora.
Palabras justas que describen lo que quiero expresar y no puedo por falta de elocuencia como la tuya.
Admirable.

Te leo.
Jez

 
El 11 octubre, 2006 20:38, Blogger Enzo Antonio dijo...

Un precioso post, bellas letras, sencillamente hermoso. Podría poner muchos adjetivos mas pero realmente bonito lo que has escrito.

Siempre he pensado que Dios está en todas partes y eso me deja muy tranquilo y con mucha serenidad.

Gracias amigo por tu link, por tus visitas a mi humilde blog y por tus comentarios tan amables.
Pondré un link tuyo en mi blog, osea entre mis favoritos.

Chao, un abrazo grande.

 
El 12 octubre, 2006 18:05, Blogger Amapola dijo...

Basta Fede, basta de hacerse estas preguntas, basta de gastar el tiempo en cosas que sabes, que traes dentro tuyo de otros tiempos, que te han contado tus ancestros en la sangre, basta de tormentos, basta de atardeceres de preguntas. Mira...solo cierra los ojos y siente este hervor en la sangre, esto que te quema, estas letras que te recorren la piel y afloran, puedes hacerlo, puedes sentirte vibrar al sol, conmoverte con un tema bello, emborracharte en la retórica, recoger los restos de cada historia que tus dedos tejen y sime...dime Fefo si no es eso Dios...sonríes...así me gusta, ver que sonríes cuando sabes que es cierto, cuando te recorre la constatación de estas verdades en cada respirar, así me gusta que estés.
Y estoy, siempre estoy, sabes que estoy, presente en tu tiempo donde la vida transcurre vertiginosa, atisbando serenas tus encuentros imaginados, imperturbable tras la cordillera, tras la pantallla, tras un click, para ti, siempre estoy (solo que tardo)

Mi abrazos y el mejor vuelo de opio con la propulsión de la poesía

 
El 15 octubre, 2006 14:34, Blogger Sedna dijo...

Te aseguro que te dejé un comentario...pero no lo veo...

Te decia... que me habia parecido un texto realmente bueno...
insisto... muy, muy bueno...

Besos.

 
El 23 octubre, 2006 15:45, Blogger SUAVE CARICIA dijo...

te invito a mi blog,
hoy 23 de octubre,
bueno puede ser el 24 tb
dejo una
estela de besos que te lleven alla
te espero
no faltes
que tengas una hermosa semana

 
El 08 marzo, 2007 08:53, Blogger JuanT dijo...

Me gustó mucho tu debate interno sobre quién es tu Dios, supongo que porque me identifiqué con algunas cosas que dijiste. También soy de los que creo en un Dios personal, no en el placebo que nos quieren vender (si no crees en el paraíso no crees en el infierno por añadidura), pero eso ya es demasiado personal, y puede herir a alguien que lo lea.
No sé...me dejaste pensativo.

Nos estamos leyendo.

 

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